Miércoles, 22 Octubre 2014 08:10

Un Hellín al otro lado de las vías

Aunque parece que a menudo se nos olvide, existe en nuestra ciudad un barrio más allá de la línea férrea Chinchilla-Cartagena, esas vías por las que transitan cada vez menos trenes y todavía un número menor se detiene. Es el conocido como Barrio de la Estación, un distrito que, como ocurre en tantas otras ciudades españolas, surgió en torno a una entonces boyante actividad ferroviaria. Lejos quedan aquellos tiempos en los que este barrio extramuros vivió su época dorada, como una puerta más a Hellín, y como lo primero que veían nuestros visitantes.

El Barrio de la Estación nació siendo deudor a su ubicación, en una zona de complicado acceso, puesto que la presencia de la vía lo separa irremisiblemente del resto del casco urbano. El acceso, en aquellos tiempos en los que no abundaban los automóviles y solo vivían más allá de la estación unas cuantas familias que construían sus viviendas entre huertos y establos, tampoco era tan problemático, pero desde hace unos años se ha convertido en el principal problema para los cada vez más numerosos ciudadanos que habitan esas calles.CAM024271

Los diferentes planes urbanísticos, la falta de suelo urbanizable en determinados momentos, y el boom inmobiliario hicieron que este barrio perdiera –gracias en parte a la política ferroviaria que dio la espalda a la línea que pasa por Hellín-, su identidad como respuesta a un colectivo profesional y se convirtiera en un barrio exclusivamente residencial.

En pocos años se construyeron cientos de nuevas viviendas, adosadas sobre todo, gracias a la pujanza de esa extraña moda de vanagloriar este tipo de vivienda unifamiliar que cuando se inventó, en plena Revolución Industrial, daba cobijo a las clases menos pudientes. Aumentó por tanto la población, se crearon nuevas calles, los huertos se convirtieron en chalets adosados, pero el acceso desde el otro lado de la vía siguió siendo el mismo.CAM024371

Hoy en día, habitantes y transeúntes solo tienen dos accesos al Barrio. El más popular está a la altura de la Glorieta. Consiste en un paso subterráneo de la vía, una calzada con dos carriles que trazan una pronunciada curva con poca visibilidad y en la que no hay aceras para el tránsito de peatones. El otro se encuentra a la altura de la carretera de Murcia, fuera del casco urbano, y consiste en un camino de tierra tan solo asfaltado a la altura de un nuevo paso subterráneo, creado hace unos años para eliminar el paso a nivel que en aquel punto existía, tras un luctuoso accidente en el que perdieron la vida 5 personas.

Existe un tercer acceso peatonal no oficial que utilizan muchos vecinos, incluso niños no acompañados. Se trata del que se hace a través de la Estación, y que bajando por el Paseo, conecta directamente con la Gran Vía, y la que seguramente es en estos momentos la zona comercial de moda en Hellín. El problema es que para llegar a la Estación desde las calles del barrio los peatones se deben jugar los esguinces, y alguna que otro cosa más, porque han de cruzar las vías. No existe aquí pasarela elevada o subterránea que salve este peligroso obstáculo.CAM02435

Dos accesos oficiales y otro que nadie admite utilizar pueden parecer suficientes, pero basta con hablar con los vecinos o pasar un poco de tiempo en cualquiera de ellos para que nos demos cuenta del grave problema de accesibilidad que tiene el barrio. Los vecinos dicen sentirse incomunicados con unos accesos que, oficiales o prohibidos, resultan peligrosos para los peatones, pensados para vehículos más que para viandantes, y que tampoco son los mejores para acceder en coche, con uno de ellos con muy poca visibilidad y otro en el que, dependiendo de si llueve o no, pasar por él se convierte en una prueba del Paris-Dakar o del Rally Mil Lagos.CAM024191

Todo el mundo parece sufrir o al menos reconocer el problema, pero hasta el momento pocas han sido las soluciones. En las últimas semanas varios vecinos se han puesto en contacto con esta redacción para hacer pública denuncia de lo que ellos consideran el mayor de sus problemas. Un asunto que incluso ha llegado al turno de ruegos y preguntas del Pleno Municipal en varias ocasiones, sin que por el momento haya llegado la esperada reparación.

El Objetivo de Hellín se ha puesto en contacto en los últimos días con los tres grupos políticos con representación en el Ayuntamiento, preguntando por su postura ante este problema. Todos reconocen su existencia y esperan que se pueda encontrar una pronta solución, aunque admiten que ésta no será sencilla, puesto que cualquier nuevo acceso a realizar, sobre o bajo las vías, dependerá del titular de esos terrenos y de quien gestiona actualmente las infraestructuras ferroviarias españolas: ADIF.

Izquierda Unida ya solicitó hace unos meses que se establecieran los contactos pertinentes con esta entidad pública dependiente del Ministerio de Fomento, para que se estudiara la posibilidad de realizar un nuevo acceso al barrio cercano a la Estación, un tema que Juan Antonio Moreno, que asumía las competencias de Urbanismo hace escasos días se comprometía públicamente a ponerse en contacto con esta entidad para ver las diferentes posibilidades que podría haber a la hora de crear un nuevo acceso al barrio, a ser posible en un lugar cercano a la Estación, como piden algunos vecinos. El concejal manifestaba además que en varias ocasiones el Ayuntamiento se ha puesto en contacto con ellos para solicitar el mantenimiento de los pasos y los accesos al barrio.CAM024211

Se trata, en cualquier caso, de un problema de difícil solución. Desde el PSOE, Ramón García aseguraba que han sido muchos los intentos en los últimos años para realizar un nuevo acceso. Incluso los técnicos del Ministerio de Fomento estuvieron viendo sobre el terreno posibles lugares para realizarlo tras el mencionado accidente. Un proyecto que quedó en nada, como el que consistía en trasladar la vía y la Estación detrás de las últimas edificaciones del barrio, y que ahora, con una línea prácticamente olvidada y en la que ni siquiera circulan mercancías peligrosas, parece difícil que el Gobierno central retome.CAM02414

Tampoco sería sencillo establecer el lugar para realizar este nuevo acceso. La configuración del barrio, muy disperso, y que ocupa muchos metros a lo largo de la vía férrea, haría que la colocación de un acceso en un determinado sitio beneficie a unos vecinos por su proximidad, mientras que no sería de uso atractivo para otros por su lejanía.

Al menos, la modificación de créditos que presumiblemente aprobará el Pleno en unos días permitirá que el consistorio cuente con una partida de 13.800 euros para mejorar los dos accesos oficiales. El paso situado más al sur, el acceso desde la carretera de Murcia, tendrá un riego asfáltico y un acabado en asfalto en los dos tramos de tierra que tantos problemas acarrean al tránsito de vehículos y así favorecer que el acceso de éstos al barrio sea por este lugar. Unos trabajos que Juan Antonio Moreno aseguraba que se realizarán lo antes posible, cuando las condiciones climatológicas adecuadas para este tipo de labores lo permitan. En el otro acceso, el localizado en la zona de La Glorieta, se quiere dar prioridad al paso de los peatones. Para ello se construirá un tramo de acera en uno de los laterales del paso subterráneo, debidamente protegido con una barandilla. Este trabajo propiciará un estrechamiento de la calzada por lo que la actuación deberá completarse con la instalación de señalética y el establecimiento de una prioridad de paso en uno de los carriles de circulación.CAM024231

Pero esto solo es un parche, tal vez el mejor de los parches posibles en los tiempos que corren, con las limitaciones presupuestarias y el silencio por el momento de ADIF. Será una tarea complicada, pero quizá, en un futuro no demasiado lejano, los vecinos de este Barrio dejarán de ser ciudadanos de un Hellín al otro lado de las vías.

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