Lunes, 01 Diciembre 2014 13:44

La Hermandad de María de la Alegría

 

Después de varios meses sin escribir ni una palabra en este periódico por motivos de trabajo (¡gracias a Dios! hay que decir en estos días), cuando he empezado a pensar en los temas sobre los que podía versar mi colaboración, la verdad es que me ha sido difícil elegir uno, porque en este tiempo se han producido una serie de acontecimientos tanto a nivel nacional como local que necesitan por lo menos cuatro o cinco artículos para ser tratados convenientemente. Al final me he decidido por un tema local que tiene que ver con la Semana Santa de nuestro pueblo porque, no hay que engañarse, esos es lo que más nos tira y en lo que más pasión ponemos.

Yo no sabía que un grupo de hellineros estaba organizando una nueva hermandad (la de María de la Alegría o de la Virgen de la Alegría) hasta que leí en el Objetivo de Hellín la reseña que hizo este periódico del acto de la presentación de la imagen. Tampoco le di más importancia al asunto porque en los últimos años se han ido organizando varias hermandades nuevas y yo siempre he creído que eso es bueno para nuestra Semana Santa y para la Iglesia Católica, puesto que algunos de sus fieles reafirman su pertenencia a la misma perteneciendo a dichas hermandades.

 Sin embargo, el pasado viernes leí en el semanario del Objetivo de Hellín el reportaje sobre el último pleno de la Asociación de Cofradías y Hermandades, donde dicha Asociación denegaba la admisión en la misma a la nueva hermandad. Y además se explicaban las razones que daba la Junta Directiva en su informe, las del asesor religioso y las de los expertos artísticos. Impresionado por lo que a mí me parece una injusticia, he estado pensando si escribir este artículo o no. Fijaros que yo no sé quiénes son los promotores de esta hermandad y sin embargo tengo grandes amigos en la Junta Directiva de la ACH y en muchas de las hermandades que votaron la no admisión, pero como comprenderéis, mi forma de ser no me permite callar ante lo que yo modestamente creo que es una decisión errónea e injusta. Y a continuación voy a explicar por qué.

El primer gran error es considerar que la ACH puede denegar a un grupo de fieles el crear una nueva hermandad de Semana Santa en Hellín. Eso no lo puede hacer nunca porque, ¿qué pasaba cuando no existía la ACH? Las procesiones salían, se creaban nuevas hermandades sin ningún problema y salían en procesión en cuanto estaban preparadas. Y nadie ponía pegas, antes al contrario, siempre había expectación por ver desfilar  a la nueva hermandad. La ACH no tiene entre sus cometidos decidir si se puede crear una hermandad o no. Eso viola la libertad de asociación que tenemos los españoles consagrada por nuestra Constitución. Y debe admitirla entre sus miembros sin más, una vez comprobado que la hermandad tiene como fin salir en procesión con una imagen que represente una escena o motivo de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo acompañada de unos nazarenos. Y no hay más. Y como solo hay una ACH en Hellín, en ella deben estar todas las hermandades que así lo soliciten. La ACH es del pueblo de Hellín, no de sus miembros.

En segundo lugar se alude en el informe de la Junta Directiva a la actual crisis de la Semana Santa de Hellín, con falta de costaleros, con algunas hermandades nuevas que no pueden salir todavía por no haber terminado sus proyectos  y se preguntan por la necesidad de crear otra hermandad más. Y digo yo: ¿qué le importa a la ACH todo eso? Si a pesar de la crisis se quiere crear una hermandad nueva, ¿esto no será un motivo para pensar que la crisis no es tan aguda como se piensa y que la estamos superando?  Si esta nueva hermandad dispone de todos los elementos necesarios para salir y otras no han podido todavía por falta de medios o porque necesitan una mayor inversión al ser proyectos más grandes, ¿no será esto un acicate para las que todavía no pueden desfilar que las anime a estar en las procesiones lo antes posible como todos deseamos? Y sobre la necesidad de crear otra hermandad más prefiero no hacer más comentarios ya que esa frase atenta directamente  a los derechos que, como individuos, tenemos los españoles para crear cualquier asociación que nos venga en gana con fines no delictivos.

Y pasamos al asesor religioso que, aun llevando razón en que el apelativo Santísima no puede ir delante de Compañía de María, debería de apoyar esta iniciativa solamente por el hecho de pensar que todavía queden católicos que quieran fundar una hermandad para demostrar su fe en público, en una época en que la Iglesia Católica está en crisis, con sus templos semivacíos, con falta de vocaciones y con la mayoría de los jóvenes mirando para otro lado desde que hacen la comunión. Increíble. Y argumenta que la nueva hermandad no tiene estatutos religiosos. Que la ACH haga pública la lista de hermandades que tienen estatutos religiosos. Creo que muchas de ellas no los tienen. Algunas creo que todavía no tienen ni estatutos civiles a pesar de ser obligatorios según los estatutos de la ACH. Por lo tanto tampoco es esa una justificación. Y finaliza diciendo que no es necesaria ni atrayente su inclusión en la Procesión del Domingo de Resurrección. ¿Es que no sintió alegría la Virgen María cuando se enteró de que su hijo había resucitado? ¿Es o no es ese un motivo religioso de la Pasión de Nuestro Señor? Si encima de que somos pocos los católicos que nos enorgullecemos de serlo desde la propia Iglesia se ponen trabas, tenemos menos futuro que una pastilla de chocolate a la puerta de un colegio.

Nos quedan los temas "artísticos", que es donde la ACH se ha superado en su informe, donde más o menos se dice que en Hellín no puede haber tallas más que de escultores que sean maestros y que se considera que la elección de Sánchez-Aranda no es adecuada. Todo porque parece ser que es la primera talla religiosa que hace este escultor. O sea, que lo que viene a decir el experto artístico de la ACH es que Miguel Ángel no debería haber sido contratado nunca por Lorenzo de Medici ni por los Papas de aquella época cuando era joven porque era inexperto, y de esa manera todas las magníficas obras que esculpió digamos entre los 20 y los 40 años no se deberían haber realizado nunca.

El arte gusta o no gusta. A mí la Virgen de la Alegría me gusta (solo la he visto en foto). Es una mujer del siglo XXI. Pretender que todas las tallas de Vírgenes deben parecerse a las de Salzillo y sus imitadores para ser aceptables me parece fuera de lugar. El que quiera que mire en internet la imagen de  la Virgen de la Soledad de la Catedral de Salamanca del insigne escultor D. Mariano Benlliure. Una talla del siglo XX con una mujer del siglo XX. Y es una auténtica belleza de imagen.

En lo que si le doy la razón a la ACH es en que el proyecto de nueva hermandad le debería haber sido comunicado con suficiente anticipación. Pero no hay que olvidar que la ACH tiene como fin primordial organizar las procesiones y no decidir si se puede o no constituir una hermandad nueva. Menos exigencias para la creación de nuevas hermandades y más dureza en la toma de decisiones para evitar las paradas provocadas anormalmente en las procesiones por un reducido número de tamborileros.

Creo que la ACH y la nueva hermandad de la Virgen de la Alegría están a tiempo de reconducir la situación y llegar a un punto de acuerdo para que pueda desfilar en cuanto esté preparada.

Y el resto de hermandades que ya están en la Asociación antes de votar deben pensar en lo que dirían si les vieran los que, hace muchos años, fundaron sus respectivas cofradías y salieron por primera vez con escasez de medios, sin flores, sin bandas, pero con toda su ilusión. Y nadie les dijo que no salieran.

De compras