Lunes, 06 Abril 2015 10:32

Mea Culpa. Javier Portaña se responsabiliza de la no consecución del Guinness

Javier Portaña, la persona que encabezó la organización del intento de batir el récord Guinness a la mayor tamborada del mundo, explica los motivos que impidieron certificar el récord y asume su responsabilidad en una carta abierta que nos ha remitido y que transcribimos a continuación:

Esta carta va dedicada a todos los que participaron de forma tan espectacular en el intento de World Record Guinness a la tamborada más numerosa del mundo.

En primer lugar darle las gracias a todo el mundo que colaboró, a todo el mundo que partcipó y a todo el que puso su granito de arena para que este acontecimiento fuese algo tan espectacular.

Una vez dicho esto paso a explicar los motivos que nos impidieron recibir el certificado de Guinnes. Motivos de los cuales, como organizador principal del evento me siento total y únicamente responsable.

Este ha sido un proyecto que ha llevado mucho tiempo y trabajo, hace muchos meses que conocíamos todas las reglas y se trabajó duramente para cumplirlas todas. Lo primero que hice fue enviar a Guinness los planos oficiales del ayuntamiento detallando el lugar donde se iba a realizar el intento, y recibimos el OK de Guinness, tras eso recibimos un dossier de 27 páginas en las que explicaba todas las reglas que había que cumplir para acreditar el record. Mi principal equivocación fue la de no saber delegar responsabilidades, y me centré en resolver todos los problemas que planteaban esas 27 paginas, que me han quitado muchas horas de sueño y me han sobresaltado a media noche más de una vez.

Habían muchos problemas complejos, como el de que todos los participantes iniciaran al unísono el racataplá, o que se pudiera contabilizar mediante tres métodos la entrada y salida de la gente, fueron los 2 principales problemas que intenté resolver, el del inicio al unísono no solo salió bien, sino que fue espectacular, dando unas imágenes y sonidos maravillosos. El siguiente problema también se trabajó mucho y se dieron tres combinaciones, las inscripciones, las pegatinas, y unas declaraciones firmadas por unos vigilantes.

En este tercer punto, que yo creía tener totalmente resuelto ha sido donde ha estado el problema que nos ha tumbado el conseguir el certificado. Un punto que yo erróneamente creia tener totalmente solucionado y controlado, ya que se habían tenido reuniones con los voluntarios y estaba muy mascado.

Una vez terminado el intento me reuní con la jueza, y me dijo textualmente "lo siento pero creo que tengo que darte malas noticias, 6 de las 11 entradas al lugar del intento estaban tan saturadas de gente que era imposible controlar cuanta gente entraba y salía".

Lógicamente discutimos con ella y le presentamos las 12609 inscripciones que si se habían conseguido reunir (habían muchisimas mas personas), pero ella se mostró tajante en que Guinness cuando certifica un record lo hace con la certeza de que el número que se da es exacto, que si, que ella sabía que se había superado con creces el record de Hong Kong, pero este por mi mala organización de las entradas no lo podía certificar, hubo muchas mas discusiones con ella, pero fue inflexible, decía que Guinness tiene unas normas y no las rompen nunca. Por lo cual ella debía cumplir con su trabajo y certificar lo que allí había ocurrido, que nos mandarán un informe diciendo que Hellin participo con más de 12000 personas pero que Guinness no puede dar un certificado con exactitud, y que para ellos eso es imprescindible.

Así que lo siento mucho y pido humildemente perdón a todos aquellos que participaron con la ilusión de conseguir el título.

Por otro lado os digo que esta Semana Santa, la tamborada de Hellín ha sido la noticia de España, que nos tenemos que sentir orgullosos, y que hemos vendido nuestro turismo con unas imágenes espectaculares.

Gracias de corazón a todos los que han participado de una manera u otra.

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