Jueves, 19 Septiembre 2013 13:14

¿Tiempo de reivindicar?

Estoy siguiendo estos días con cierta preocupación las noticias que surgen sobre la firma del convenio entre los representantes de la empresa Candy Spain y los sindicatos. Digo sindicatos y no trabajadores porque me consta que no todos ellos tienen la misma postura que sus representantes sindicales.

Conozco bien a un buen número de trabajadores de esta empresa, y he de decir que cada uno de ellos tiene una opinión diferente de cómo debe llevarse esa negociación. Me contaba alguno de ellos la anécdota de que la pancarta que se utiliza en las concentraciones frente a la fábrica es la misma que se usaba en las reivindicaciones en Bancolor, en Elche de la Sierra, ahora con una pegatina que sustituye el nombre de esa empresa por la de nuestra ciudad. Parece que la crisis también afecta a eso de reivindicar.

Con la situación de paro que vivimos en el pueblo y la escasa industria que tenemos considero que no son buenos tiempos para exigir, sino de conformarse con lo conseguido hasta ahora. Ya volverán los días de “vacas gordas” para solicitar una mejor redistribución de los beneficios de la empresa.

Recuerdo que el año pasado en Alemania, hubo un sonado acuerdo entre los sindicatos, allí sustentados de las cuotas de los afiliados y no de subvenciones públicas, y Wolkswagen, para evitar el despido de 5000 trabajadores. En el acuerdo se reducía la jornada laboral y el salario de todos los empleados como única medida para evitar el despido masivo.

Las razones que aquí dan los sindicatos, como que la empresa en cuestión todavía tiene beneficios, me parecen poco razonables. No creo que lo mejor sea esperar a que el empresario empiece a tener pérdidas para comenzar a tomar medidas. Me encantaría que estos representantes sindicales tuvieran una empresa en la que “se jugaran” su propio dinero. A ver entonces que postura defenderían.

Todos los días doy gracias a Dios por no ser “prisionero” de los Presupuestos Generales del Estado, y de no tener que estar al mando de una gran empresa a la que el Ayuntamiento de turno le “regale” el suelo industrial a cambio de posar con el Consejero o el Delegado del sector durante la inauguración de una nueva ampliación, o tener que negociar desde una posición de fuerza el convenio laboral. No. Gracias a Dios soy autónomo y tengo la suerte de tener cierta libertad, por la que hay que pagar un precio muy alto, es cierto. Una libertad sesgada, la que me deja Montoro o Fátima Bañez.

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