Jueves, 03 Octubre 2013 09:47

Rezar al Dios equivocado

Muchos nos levantamos la mañana del pasado domingo 22 de septiembre con las imágenes del atentado terrorista en un centro comercial de Nairobi y muy pocos se esperaban que horas después, en una iglesia de la ciudad paquistaní de Peshawar, otros terroristas con explosivos sujetos al cuerpo se inmolaran junto a 700 personas, de las que 79 perdieron la vida. Entre ellos habían mujeres y niños. Su crimen fue rezar al Dios equivocado.

El nexo de unión de estos dos atentados es el integrismo islámico, pero la diferencia es la forma de ser tratados en los medios de comunicación generalistas. El de Nairobi estuvo cubierto desde el primer momento, pero para informarte del de Peshawar había que dirigirse a otros medios internacionales, como la página web de la BBC.

Vengo observando desde un tiempo cómo determinados medios de comunicación “esconden” noticias que tienen que ver con la situación de los cristianos en países islámicos, ya sea en Oriente o África. El pasado día de Reyes un coche bomba explotó en El Cairo en la puerta de una iglesia, causando 34 muertos. Entre ellos mujeres y niños. Solo dos medios digitales informaron de lo sucedido. Quizá ese día era más importante mostrar la cara de felicidad de los niños españoles con sus juguetes recién estrenados.

Me pregunto por qué se omite toda esta información. ¿Qué hace el Gobierno o incluso Naciones Unidas para evitar esta persecución? Nada de nada. Sin embargo se presiona continuamente a Israel por sus respuestas a los atentados terroristas o para que ayude a la creación del Estado Palestino. ¿Se habrá preguntado alguna de estas mentes lúcidas que rigen la política internacional qué pasará con los cristianos que viven en Belén cuando este Estado sea una realidad? ¿Quién garantizara la supervivencia de la comunidad cristiana incluso cuando ésta es palestina?

Utilizo este medio para denunciar el genocidio y la persecución sistemática de los cristianos en países islámicos. Mientras, en occidente miramos a otro lado,  simplemente cerramos los ojos para no verlo, o tal vez no nos lo muestran.

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