Jueves, 17 Octubre 2013 11:55

En el interior de un club de lectura

Desde hace unas semanas, y tras el descanso estival, vuelven a funcionar los diferentes clubs de lectura que organiza la Red de Bibliotecas de Hellín.

Aprovechamos la celebración de una de las reuniones quincenales de estos clubes para conocer mejor cómo funciona esta actividad. Nos tomamos la libertad de interrumpir la distendida charla de las integrantes del club de lectura Hipatia, en funcionamiento desde 2008. En la actualidad está compuesto por siete lectoras, a las que hay que añadir a Mª Dolores Martínez, bibliotecaria y monitora del club, que amablemente nos ha permitido esta intromisión.

Desde su creación, en los meses en los que estaba tan de moda Ágora, película de Alejandro Amenábar de cuyo personaje principal adoptó el nombre este grupo, el número y la composición de sus integrantes ha variado, aunque siempre han estado en torno a la decena. Algunas repiten experiencia este curso recién iniciado. Otras participan por primera vez. El objetivo es el mismo en ambos casos, pasar un rato distendido hablando sobre una lectura común.

Sobre la mesa redonda descansan los ejemplares de la novela que acaban de leer, la última de la escritora Marta Robles, “Luisa y los espejos”, una mezcla entre novela biográfica, en torno a la figura de la extravagante Marchesa Casati, y la historia ficticia de una joven llamada Luisa Aldazábal. En general los comentarios son positivos, aún cuando reconocen que esta lectura ha tenido que ser “express”. Los ejemplares han descansado en sus mesillas de noche mucho menos de los 15 días casi siempre estipulados porque debían pasar a las manos de los miembros de otros grupos antes de que la escritora visite nuestra ciudad.

Marta Robles estará el próximo 22 de octubre en Hellín, en un encuentro con sus lectores que se realizará a partir de las 16:30 horas en el Salón de Actos de CCM. Esta visita ha supeditado la elección de esta lectura y ha provocado el notable aumento de la demanda de los ejemplares.

Aunque en la selección de las lecturas tienen opinión los miembros del club, Mª Dolores confiesa, entre las risas de sus compañeras, que casi siempre es ella la que tiene que decidir. Se buscan aquellas novelas que entran más o menos en los gustos e intereses comunes, aunque la elección final está casi siempre supeditada a la disponibilidad en el catálogo colectivo de lotes y a que la lectura no sea demasiado larga, para que de tiempo a concluirla en los 15 días que se marcan entre reuniones.

El club es una forma de compartir la que quizá sea una de las aficiones más solitarias. Comprobar si las impresiones de una lectura coinciden con las de otras personas que comparten apego por la palabra escrita y que han asimilado las mismas historias en los últimos días.

En la retina de estas lectoras ya se graban nuevas palabras, ahora de la novela de Rosa Montero “La ridícula idea de no volver a verte”, cuyos ejemplares descansarán en la misma mesa que hoy nos han permitido usurpar dentro de 15 días.

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