Miércoles, 06 Noviembre 2013 09:19

Jesús Muñoz: “Con los recortes en Educación el que más pierde es el alumno”

Como le ocurrió a otros, Jesús Muñoz llegó a Hellín por motivos laborales y muy pronto la ciudad le atrapó. Recién licenciado en Historia, el primer contacto que tuvieron sus intensos ojos con nuestra ciudad fue el Barrio del Calvario, donde comenzó a trabajar como monitor de ocio y tiempo libre. Quizá eso marcó su posterior compromiso.

Desde entonces ha trabajado en diferentes departamentos municipales, en el colegio Manuel Guillamón y para el programa Alcazul, hasta que aprobó las oposiciones para profesor de secundaria. En todo ese tiempo compaginó su labor profesional con la política y el movimiento sindical, actividades que de momento ha apartado de su día a día para dedicar su tiempo libre a la familia. Ahora ejerce de profesor en un instituto de Jumilla, al que se desplaza desde Hellín todos los días laborales.

El Objetivo:¿Cómo se lleva lo de vivir en Hellín y trabajar en Jumilla?

Jesús Muñoz: Se lleva bien, porque Jumilla es un pueblo que está relativamente cerca. Entre que me levanto, me ducho, cojo el coche, me voy despertando y llego en forma para dar clase. No es distancia. Y además, por otra parte, terminas a las dos y media y al trabajar en otro pueblo es más sencillo desconectar.

EOb: En su momento fuiste alumno, ahora eres profesor ¿qué diferencias ves entre los jóvenes que iban al instituto en los 90 y los que lo hacen ahora?

JM: Pese a lo que se suele decir no veo tantas. Los malos estudiantes siguen siendo malos y lo mismo ocurre para los buenos. En cuanto a la conflictividad en las aulas no podría decir que ahora hay más que cuando yo era alumno. Quizá si que se está viendo una pérdida en algunos valores, pero seguramente no sea problema de los estudiantes, sino de la propia sociedad. Tal vez ahora hay más individualismo, pero en el plano académico y de comportamiento es muy similar.

EOb: ¿Crees que los jóvenes siguen siendo lo comprometidos que eran los de anteriores generaciones?

JM: En mi opinión creo que esto va por ciclos. La generación de los que ahora rondamos los 40 somos herederos de una transición movida, muy convulsa que poco a poco se ha estabilizado y estas generaciones nuevas vienen más calmadas. Esta idea de somos jóvenes y revolucionarios y conforme te haces mayor te haces más conservador no está tan generalizada ahora. En general la sociedad es más pausada. Pero confío en que sean ciclos y volvamos a recuperar al menos el espíritu crítico de la sociedad.

EOb: ¿Es preocupante el nivel de formación con el que terminan ahora los alumnos?

JM: Depende. Este es uno de los principales problemas, saber qué queremos. ¿Queremos estudiantes máquinas, muy competitivos, cuyo único objetivo sea el mercado laboral?, ¿o queremos formar personas libres con espíritu crítico y solidarias?. Si queremos lo primero no nos estamos acercando al objetivo para nada. Si queremos lo segundo tampoco es que vayamos muy bien encaminados, porque los planes de estudio están cambiando constantemente, y tampoco hay consenso entre los partidos políticos y el ámbito educativo para establecer unas pautas generales que nos lleven a unos objetivos establecidos. Si la pregunta es si los alumnos llegan bien formados a la universidad, imagino que esta se adapta a lo que le llega, y supongo que habrá de todo. Se puede tener una educación de calidad que forme a los alumnos aceptablemente y eso no es incompatible a formar personas. El problema es que para eso hacen falta medios materiales y humanos y eso es quizá en lo que vamos para atrás.de cerca jesus munoz

EOb: ¿Cómo afecta la crisis económica al día a día de un Instituto de Educación Secundaria?

JM: De todos son conocidos los recortes efectuados. Hace pocos días hubo una huelga de profesores, alumnos y padres, en contra de unos recortes que están afectando de una forma negativa. Si reduces el número de profesores y aumentas la ratio profesor/alumno, de 30 o 25 alumnos pasas a 40, lógicamente no puedes dedicar la misma atención ni puedes enseñar del mismo modo. Ahí está perdiendo la educación de los alumnos que van a la escuela pública. También afecta a los logros laborales del profesorado, que han retrocedido 30 años en los últimos 2. Pero sinceramente creo que el que más está perdiendo es el alumno. El alumno medio se adapta más o menos, pero el que tiene capacidades por encima o por debajo de la media no puede ser atendido de la misma forma.

EOb:¿Qué supondrá la nueva Ley de Educación, la conocida como Ley Wert para la comunidad educativa?

JM: En principio solo se ha aprobado la Ley, falta todo el armazón jurídico que la va a desarrollar. Pero una ley que no define a la educación como un derecho fundamental deja mucho que desear. Quizá, haciendo un análisis no muy profundo de ella, el problema de esta Ley es que se intenta buscar una competitividad en el alumno, con una serie de reválidas en cada ciclo. La formación se va a convertir en una competición entre alumnos, y eso, en principio, si tuviera una contraprestación, que además se formara con valores éticos, con habilidades sociales y emocionales, podría ser aceptable. Pero si nos centramos en los contenidos exclusivamente estaremos utilizando la educación únicamente para dotar el mercado laboral competitivo. Esto supondrá que la educación sea una carrera de obstáculos para ir dejando solo a los mejores. La otra parte es que se le está quitando recursos a la escuela pública, y un padre con posibles lo intentará llevar a un colegio privado en la que hayan menos alumnos por clase y mayores recursos, con lo que terminará desequilibrándose la igualdad en el alumnado. Y eso ya se está viendo en muchas comunidades en las que las competencias llevan tiempo transferidas y gobierna el Partido Popular.

EOb: Por el momento se ha conseguido que su aplicación se retrase un año. ¿crees que las movilizaciones han sido importantes para conseguir este retraso?

JM: Ese es otro de los grandes debates. A veces discuto con los compañeros sobre la utilidad de las movilizaciones. Yo creo que sí sirven. El ejemplo que me pones es una muestra, en Mallorca han estado tres semanas de huelga y han conseguido retrasar el plurilingüismo, o en Madrid las movilizaciones han retrasado la privatización de hospitales públicos. Claro que sirven, aunque solo sea como ejercicio de honestidad. Es lo que es Estado de Derecho te permite y si realmente crees en una escuela pública, igualitaria y gratuita, tienes que ser honesto con su defensa y tienes que ir a esas movilizaciones.

EOb: Nos consta que eres una persona bastante comprometida, has estado vinculado a la política, al movimiento sindical, y colaboras con Organizaciones no Gubernamentales como Amnistía Internacional. ¿Uno hace lo que puede por la sociedad o lo que le dejan?

JM: Uno intenta hacer lo que puede, pero en realidad hace los que le dejan. Los partidos políticos tienen una estructura piramidal, muy disciplinada, y eso se carga las iniciativas de muchos de sus componentes. En el mundo sindical también lo que te deja el empresario, en mi caso la Consejería de Educación. Y en el ámbito de las ONG quizás tienes un grado mayor de libertad pero los condicionantes sociales y el vivir en un país occidental también te limita. Uno pone voluntad pero no termina de conseguir lo que originalmente querría haber hecho.

EOb: A veces en esas colaboraciones puedes compaginar otras aficiones, como la música…

JM: Claro. En esta vida si no te dedicas un poco de tiempo a ti, a lo que te gusta, terminas absorbido. En este sentido la música es la pasión de mi vida, siempre lo ha sido. Mi eclecticismo musical hace que no pare de buscar cosas nuevas. Es una parte fundamental de mi vida, y a veces incluso mis conocimientos musicales sirven para colaborar con estos proyectos, pinchando de forma totalmente amateur para Amnistía Internacional en la Feria de Albacete, por ejemplo.

EOb: ¿Cómo ves el presente y el futuro de nuestra ciudad?

JM: Soy una persona optimista y no me gusta ser catastrofista, pero lógicamente la situación por la que está atravesando en municipio es muy dura. El otro día me acerqué a la ITV y la situación del polígono da un poco de pena. Vengo de trabajar y veo a los trabajadores de Candy movilizados. Hay un problema grande, fundamentalmente de paro. La crisis económica ha afectado a Hellín de una forma bestial, y en un futuro inmediato, aún siendo optimista, no lo veo nada claro. Pero la gente de Hellín tiene los mimbres para salir adelante y confío que al menos a medio plazo se recupere.

EOb: ¿Te ves en ese futuro trabajando otra vez en Hellín?

JM: Si, imagino que sí. Lo que pasa es que no estoy mal en mi puesto de trabajo actual, así que seguramente será en un medio plazo.

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